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lunes, 21 de mayo de 2018

Tres poemas de Jack Spicer






PARQUE ACUÁTICO

Una traducción para Jack Spicer

Un barco verde
pescando en aguas azules

las gaviotas circundan el muelle
invocando su hambre

un viento se levanta del Oeste
como el paso del deseo

dos muchachos juegan en la playa
riendo

sus piernas desgarbadas marcan sombras
sobre la arena húmeda

entonces,
desparramándose en el barco

un hermoso pez negro.





SOBRE UNA LECTURA DE LOS POEMAS DE AMOR DEL AÑO PASADO

El corazón es una cosa saltarina y martillea de prisa.
La palabra es lenta y rígida en su paso.
Pero, si parten a la vez, deben finalmente coincidir
como cuando compitieron la tortuga y el conejo.
Las palabras siguen a los latidos, arrogantes y lentas
como si tuvieran una eternidad a su disposición,
como si la carrera tuviese ganador, como si fueran
a dar en el camino con un conejo agonizante.
Entonces, paso a paso, las palabras se convierten en sí mismas.
La tortuga se adelanta para recibir el premio.
Pero, ah, la suave caricia, el velocísimo favor
se ha perdido para siempre con el conejo muerto.





POEMA QUE NO INCLUYE UN SOLO PÁJARO

¿Qué puedo decirte, cariño,
cuando me pides ayuda?
Desconozco el futuro
o siquiera qué poesía
vamos a escribir.
Suicídate. Enloquece. Mejores personas
que cualquiera de nosotros lo intentaron.
Te amé una vez pero
desconozco el futuro.
Sólo sé que amo la fuerza en mis amigos
y la grandeza
y que odio la forma en la que sus cuerpos crujen cuando mueren
y son devorados por imágenes.
La diversión se acabó. El picnic concluyó.
Enloquécete. Suicídate.  No quedará nada
después de que mueras o enloquezcas,
salvo la calma de la poesía.





De A la manera de Lorca y otros poemas (Salto de página, 2018)
Traducción de Martín Rodríguez-Gaona

martes, 1 de noviembre de 2016

Jack Spicer - Nadie escucha la poesía



DOS POEMAS DE AMOR

Hay verdadera pena en no tenerte así como hay verdadero dolor en no tener poesía
no totalmente en cualquier caso como consuelo, solución, fin a todas las tragedias menores
pero, en cualquier caso (poesía o tú)
como compañero de cama.
Contra la corriente de los rododendros y otras imágenes que no hemos visto juntas
he visto tus labios cerrados y llego sudando a casa.



Para ti construiría todo un universo nuevo pero tú obviamente encuentras más barato rentar  
   uno. A Eurídice le pasó lo mismo. Regresó al infierno insegura de qué otro tipo de casa  
   construiría Orfeo. Yo lo llamo “muerte-en-vida y vida en-la-muerte”. Herido
por una flecha en la espalda, el presidente Kennedy pareció ponerse rígido un momento
   antes de asumir su lugar en la historia. Eros
hace eso.
Te di mi mano imaginaria y tú me das tu mano imaginaria y caminamos juntos (en la   
   imaginación) sobre el suelo terrestre.



COSA LENGUAJE

Este océano, humillante en sus disfraces
más duro que nada.
Nadie escucha la poesía. El océano
no pretende ser escuchado. Una gota 
o un estallido de agua. No significa
nada.
Es
pan y mantequilla
pimienta y sal. La muerte
que anhelan los jóvenes. Golpea la playa
sin objeto. Señales blancas sin objeto. Nadie
escucha la poesía.



UN LIBRO DE MÚSICA

Al final, los amantes
quedan exhaustos como dos nadadores. ¿En dónde
terminó? No se puede saber. Ningún amor es
como un océano con la vertiginosa procesión de los linderos de las olas
de los que dos pueden emerger exhaustos, ni un largo adiós
como la muerte.
Al final. Mejor, diría, como un extremo
de cuerda enrollada
que no disfraza en la vuelta final de sus extremos
sus finales.
Pero, dirás, nosotros amamos
y algunas partes de nosotros amaron
y el resto de nosotros seguirá siendo dos personas. Sí,
la poesía termina como una cuerda.



De Una antología de la poesía norteamericana desde 1950 (Ediciones del Equilibrista, 1992)
Traducción de Gerardo Beltrán