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viernes, 28 de abril de 2017

Inger Christensen - Quiénes son los amantes



Quiénes son los amantes / todos y cada uno
todos los que difunden generosamente sus virus

todos los que persisten en su miedo / aun
cuando los que están en el poder los besan

aun cuando los que están en el poder se aparean con ellos
y meten como pueden su amor en el lote

todos los que tocan música / todos los que tocan
su fiebre / de manera que la fiebre adquiere

velocidad por el mundo / de manera que cura a todos
los afectados / todos y cada uno / los que

campean en la columna de la desesperación why not
todos los que experimentan algo que reconocen

de sí mismos / todos los que persisten en
la totalidad / aunque sea imposible



De Eso (Sexto Piso, 2015)
Traducción de Francisco J. Uriz

lunes, 25 de julio de 2016

Inger Christensen - Tres poemas



Hoy han surgido algunas dificultades. Como tú sabes han inventado la hierba. Hoy alguien orinó en la hierba y entonces la hierba creció demasiado alta, en realidad sólo se permite que la hierba crezca a cierta altura. Es por eso que debemos hacer pipí en la arena, en los areneros que han instalado para ello. Pero es también una cuestión política. La hierba no puede crecer tan alto que se cierre tras ellos, de manera que no se pueda ver la diferencia entre las personas. Ansío por salir de aquí porque están pasando todo el tiempo cosas que distraen mi atención. P. ej. hoy cuando estábamos haciendo la cama entró uno de los médicos corriendo con un cuchillo en la mano. Hola hola soy un relámpago, gritó, y destrozó nuestros edredones a cuchilladas. Entonces se sentó en un rincón y se echó a reír y a gritar que se sentía alegre y juguetón, casi como una jovencita. Pero no creo que ninguno de nosotros lo creyera. Seguro fue algo que ellos habían puesto en escena para que no nos mostráramos demasiado agresivos a causa de la prohibición de pisar la hierba.   



Voy a tener que pedirte que me traigas mi papel donde está escrito que nos amamos. No te sientas mal, ya sabes que te amo pase lo que pase. Pero van a utilizarlo en un test. A uno de los otros le han hecho hoy un test. Usted es un cerdo, le dijeron, ¿quiere tener la amabilidad de bajar el hocico y bufar? Tienen  razón, es maravilloso que nosotros estemos haciendo todo el tiempo cosas superfluas e inútiles, pero no creo en absoluto que ellos quisieran decir una cosa así. Estaban fuera en el vehículo y había un montón de empleados y el hombre lo hizo de verdad. Pero después todos pudimos ver cómo la pena llenó sus ojos. Yo no respondo de lo que pueda pasar si un día el personal y los pacientes se ponen de acuerdo y formulan el anhelo de rebeldía que nos llenaba. El amor es fuerte. Y este bufido fue realmente una señal. Yo sé que quizá pueden prorrogar mi estancia pero no pude dejar de amenazar al médico de guardia. Pero él sólo sonrió e hizo como si viviese en su mundo y dijo: En mitad del camino de nuestra vida la vida es sólo fea y estúpida y solitaria. Sigue sin creer que yo lo he calado. Sé muy bien que no está loco, él es simplemente literario. También le dije eso. Pero simplemente sacudió la cabeza y tomó nota y entre paréntesis escribió: el estado del paciente empeoró debido al calor estival.




Hoy todos los pacientes nos hemos puesto de acuerdo para decir que nevaba. Nos colocamos todos junto a las ventanas pegando las caras contra los cristales y regocijándonos con la nieve y la describíamos y soñábamos con lo maravilloso que sería ponernos a jugar con ella. Entretanto el sol resplandecía y los médicos estaban confusos sobre nuestro acuerdo y no sabían si debían actuar como si estuvieran locos y decir que nevaba o actuar como si no estuvieran locos y decir que no nevaba. Mientras tanto vimos que el personal salía al jardín y allí se ponía a dar vueltas corriendo y hacía como si todo estuviese lleno de nieve. No sé si fue nuestra agitación lo que ayudó o si ellos estaban aprovechando la confusión general para tomarse un descanso y salir y retozar y gozar del sol. Pero ahora eso no tiene importancia. Porque la prensa llegó a nuestro lugar y fotografió al personal que corría por todas partes tirando bolas de nieve y patinaban y hacían muñecos de nieve y se revolcaban unos con otros en la nieve. En los periódicos escribían que todo el personal se había vuelto loco. Llevaban flores en el pelo y tierra y hierba por todas partes. Es una de esas cosas que ejercen presión sobre el mundo. Y uno de ellos rió directamente a la cámara de televisión y gritó Me gustaría tanto amar su dolor. Aunque las cosas quizá vuelvan a la normalidad mañana no creo que ninguno de ellos lo olvide.       


De Eso (Sexto Piso, 2015)
Traducción de Francisco J. Uriz

domingo, 8 de febrero de 2015

Inger Christensen - Cuatro fragmentos de Alfabeto


los helechos existen; y zarzamoras, zarzamoras
y bromo existen; y el hidrógeno, el hidrógeno

*

las palomas existen; los soñadores, las muñecas
los asesinos existen; las palomas, las palomas;
niebla dioxina y días; los días
existen; los días la muerte; y los poemas
existen; los poemas, los días, la muerte

*

la bomba atómica existe

Hiroshima, Nagasaki

Hiroshima 6
de agosto de 1945

Nagasaki 9
de agosto de 1945

140 000 muertos
y heridos en Hiroshima

unos 60 000
muertos y heridos en Nagasaki

cifras que permanecen inmutables
en algún lugar de un verano
lejano y normal
desde entonces los heridos
han muerto, primero muchos, la
mayoría, luego menos, pero

todos; finalmente
los hijos de los heridos,
nacidos muertos, moribundos,

muchos, siempre
algunos, finalmente
los últimos; yo estoy

en mi cocina pelando
patatas; el grifo del agua
está abierto y casi
ahoga los gritos de los niños
que juegan en el patio;

los niños gritan y casi
ahogan los gritos de los pájaros
que están en los árboles; los pájaros
cantan y casi

ahogan el susurro
de las hojas al viento;
las hojas susurran
y casi ahogan
con su silencio el cielo,

el cielo que resplandece
y la luz que casi
desde entonces se ha parecido
al fuego de la bomba atómica
un poco

*

la bomba de cobalto existe
envuelta en su capa
de isótopos de cobalto 60

cuyo periodo de semidesintegración
garantiza un efecto
extremadamente dañino

no hay más que
decir; nosotros garantizamos
que el daño será el mayor
posible; no hay más que
decir; nosotros

nos garantizamos todo o
nada; no hay más que
decir; al garantizar
que todo
puede ser transformado

en nada, perdemos
la capacidad de
pensar en nada,
en ninguna de las cosas
del mundo como nosotros

decimos, cuando nosotros
simplemente existimos; no hay más
que decir; nosotros
garantizamos

que aniquilamos
todo, destruimos
todo, de manera que
a la primera nada
la decisiva
no se le dará permiso
para escribir poesía
como escribe el viento
en aire o agua;

no hay más que
decir; matamos
más de lo que creemos
más de lo que sabemos
más de lo que sentimos;
no hay más que
decir; odiamos;
no hay más;

como un pájaro regio
en su caja de fango,
en el lodo como un gusano,
como un águila ratonera
que la tormenta ha destrozado,
como un loro gris
metido en la barcaza de algodón
de la plantación de alguien

quiero vivir de ahora en adelante;
semiahogada y embalada
una cualquiera entre
todas las palomas cansadas
del tráfico, en cuyo último
puñado de plumas el desesperado
tiempo gris de la paz
hace precipitarse al ojo

del hombre; así quiero vivir;
con mi pequeño y grato
periodo de semidesintegración en el interior
de mi corazón; así quiero morir;
me he enterado de que voy a morir,
me dije a mí misma
que voy a morir, lo he dicho
y he dado las gracias por la pena,
por el olvido, hecho; me dije
a mí misma: piensa
como un pájaro que construye su nido,
piensa como una nube, como
las raíces del abedul enano

piensa como piensa una hoja
de un árbol, como piensan la sombra y la luz
como piensa la resplandeciente corteza,
como las crisálidas debajo
de la corteza piensan, como los líquenes
sobre una piedra y un poco de madera podrida
piensan, como piensa la latharea squamaria,
como la brumosa planicie boscosa
piensa, los paúles piensan
cuando la ascensión del arcoíris
se refleja, piensa como un poco de
fango, como piensan las gotas
de lluvia, piensa como un espejo

tan de vital importancia; mira
su trono de nada
el vórtice de la tormenta de arena;
mira lo banalmente
que en el grano de arena más pequeño
una ingeniosa vida
fósil encerrada descansa
después del viaje; mira sólo
con qué tranquilidad lleva
el enjambre de comienzos
del mar primigenio; mira sólo
la sencillez de un signo
en el que como un ser

se refleja
la verdad; mira sólo
qué verdad, clemente; deja
estar las cosas; junta
las palabras, pero deja
estar las cosas; mira
con qué facilidad
encuentran refugio
detrás de una piedra; mira
con qué facilidad
se deslizan dentro
de tu oído y susurran

a la muerte que se vaya

De Alfabeto (Sexto Piso, 2014)
Traducción de Francisco J. Uriz