miércoles, 9 de septiembre de 2026

Cuatro poemas de Beatriz Vignoli

 


PHANTOM AT THE ROXY

 

¿Sólo cómo estar sin ser?

¿Cómo estar como star?

¿Cómo estás?

El fantasma en la cornisa

era yo: desde una balaustrada,

automático cuervo sin idioma

sin que la palabra diera ningún lenguaje,

sin que la palabra labrara

mundo, repetía

ya no me acuerdo qué

como quien baila, como quien escribe

en el aire, como quien baila

con nadie.

 

 

EL PINCEL

 

Cada cara nueva que me encuentro

viene escrita en un idioma extranjero

que no sé si aprender.

Los rostros que no soy. Millones

de nombres donde no he sido: la otredad

es ausencia de mí. Y no hay más amor

humano que mirarlos

pasar, mientras aguardo

que el tiempo se termine.

 

 

LENORE

 

Tras la cresta del mundo, como la aurora, yaces:

todo tu nombre junto con la noche se ha acostado a dormir.

 

 

LA FUNESIADA

 

Como el perro

al que su amo

llamó Ulises,

que cavó como un topo

debajo del tejido

de alambre del terreno

y salió a los caminos

sin su nombre

al igual que su homónimo

griego,

que regresó a su casa

irreconocible,

así también quisiera

horadar yo la trama

que a mi pesar habito

y por el hueco huir;

hacerme de otra vida.

Pienso a veces en eso

cuando el cielo del barrio

es pura promesa y pura luz;

pienso en eso a la hora

en que el sol parece darlo todo.



De Viernes. Poesía reunida 1979-2021 (Ediciones Nebliplateada, 2022)

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