miércoles, 21 de octubre de 2026

Joseph Ponthus - Al matadero

 

Al matadero

Voy como quien va

Al matadero

 

Es quizá la culminación el paradigma la síntesis el símbolo e incluso

mucho más de lo que puede ser

La industria agroalimentaria

 

Sin embargo

Lo único que hago es limpiar de noche una cámara de despiece

porcino

Imagino que los despiezadores intervienen después de que los

matarifes hayan hecho su trabajo

 

El pescado las caracolas los platos precocinados y todo lo demás de

otros tiempos se me antojan hoy inofensivos majetes simpaticones

Aunque el curro fuera jodido

 

Aquí mi tarea consiste en limpiar una cadena de despiece

Quedan solo las huellas de la faena de la jornada de los obreros

Llego yo con mi manguera

Todo está rojo de sangre y blanco de grasa

Aplico el chorro a presión del prelavado

Un compañero aplica la espuma que lava

Yo enjuago

Un compañero aplica el producto que lava sin hacer espuma pero

que nos obliga a usar máscaras de gas debido al olor y al peligro

Vuelvo a enjuagar

Pulimos

Ponemos orden

Fin del tajo

 

La empresa de trabajo temporal me llamó a las cuatro y media de la

tarde del lunes para una colocación ese mismo día a partir de las

ocho

 

Como en todas las demás fábricas

A nadie le importa un pito quién sea yo

Dos brazos y sanseacabó

Nunca he agarrado una manguera de limpieza industrial

No sé ni limpiar mi casa

No pasa nada

 

La factoría es inmensa

Monstruosa

 

Un jefe me dice

«Cámara de despiece porcino»

Lo sigo

 

La puerta se abre

Y

La sala me parece tan grande como la totalidad de cualquiera de mis

antiguas fábricas

Sangre

 

Por todas partes

Lo primero

La sangre

Mis ojos tratan de comprender la disposición de la sala y sus

espacios

Y veo

Jirones de cochino

Por todas partes

 

Y no solo jirones

Caretas costillas manitas y grasa de cochino tan característica

Por todas partes

Me digo

Pero qué te pensabas alma de cántaro

Te han dicho que tendrías que limpiar un matadero

 

El jefe me entrega una manguera

Me muestra una parte de la línea de producción

Y me dice

«Tu área será esta

Hasta dentro de dos horas que otro tío aplicará la espuma»

 

Pongo en marcha la manguera

Este trasto es una pesadilla

Me aplico

Intento ir todo lo rápido y bien que buenamente puedo

Vuelve el jefe

Obviamente la estoy liando parda

 

Trago sangre

En sentido literal

Y la noto en la boca

Sangre de cochino

Aspersión y salpicaduras del chorro a presión

 

Durante la pausa en el vestuario

Espejos muy viejos y deslucidos

Cada uno se mira y se limpia en silencio

Unos compañeros de limpieza cuentan que en el espacio donde

trabajan ellos

Los del turno de día no han quitado su mierda

Comprendo al hilo de la conversación que ellos limpian el lugar

donde los animales esperan antes de ser sacrificados y que cuando

hablan de mierda lo hacen en sentido literal

Me considero afortunado con mi sangre de cerdo

 

Creo que he limpiado bien

Pero con eso no basta

 

El jefe comenta que me he dejado un trozo de grasa translúcida del

tamaño de media tira de beicon en un engranaje oculto por una

placa

 

Las puertas se abren

Veo

Cientos y cientos de cochinos colgados

Cochinos despiezados de todas las maneras bajo todas sus formas

Y muchas más cosas que me mortifican cuando cierro los ojos

 

Los compañeros me enseñan el trabajo pacientes y resueltos

A mí el inútil de la limpieza

Y me ayudan fraternalmente cuando el jefe no está

 

Cuando terminamos

Vuelvo al vestuario

Me lavo la cara otra vez

Me lío varios cigarros en el infinito pasillo que te saca de la fábrica

Cojo el coche

Pongo la radio muy alta a toda pastilla con canciones como Viande

de Mon Dragon Ville Portuaire de Taulard o Correspondance de Pour

X Raisons

Circulo en la noche para reunirme con mi esposa que duerme

El perrillo sale de su letargo y me hace fiestas

Me olisquea todo el cuerpo

Lo saco a pasear

Con trocitos de salchicha en el bolsillo por si hace pipí y caca en la

calle

Las cuatro de la mañana

La ciudad duerme

 

Ha cumplido y se merece sus trocitos de salchicha industrial

Tengo hambre y me zampo una salchicha que ha quedado

 

En menos de una hora los matarifes entrarán a trabajar

Yo me habré reunido con mi esposa

Y empezará mi noche


De Desde la línea (Siruela, 2021)                                                                                 Traducción de Regina López Muñoz

domingo, 4 de octubre de 2026

Clarice Lispector - Aforismos encontrados

 


Me entrené desde los siete años para tener un día la lengua en mi poder. Y sin embargo, cada vez que voy a escribir, es como si fuera la primera vez.

 


No doy pan a nadie, sólo sé dar palabras. Y duele ser tan pobre.

 


Cuando no estoy escribiendo, no sé cómo se escribe, así de simple.

 


Escribir siempre me ha sido difícil, aunque partiese de lo que se llama vocación. La vocación es diferente del talento. Se puede tener vocación y no tener talento, es decir, se puede ser llamado y no saber cómo ir. 

 


El arte no es pureza, es purificación, el arte no es libertad, es liberación.

 


Pero ya que hay que escribir, que al menos no aplastemos con palabras las entrelíneas.

 


¿Quién me obliga a escribir? El misterio es ese: nadie, y sin embargo la fuerza me impele.

 


Me sentía peor que una mendiga porque ni siquiera sabía qué pedir.

 


Haber nacido me ha estropeado la salud.

 


Todo escritor es un actor innato. En primer lugar, representa profundamente el papel de sí mismo.

 


En todo, en todo tendrás a tu favor el cuerpo. El cuerpo está siempre a nuestro lado. Es el único que, hasta el fin, no nos abandona.



De Todas las crónicas (Siruela, 2021)                                                                           Traducción de Elena Losada y Teresa Matarranz

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Cuatro poemas de Beatriz Vignoli

 


PHANTOM AT THE ROXY

 

¿Sólo cómo estar sin ser?

¿Cómo estar como star?

¿Cómo estás?

El fantasma en la cornisa

era yo: desde una balaustrada,

automático cuervo sin idioma

sin que la palabra diera ningún lenguaje,

sin que la palabra labrara

mundo, repetía

ya no me acuerdo qué

como quien baila, como quien escribe

en el aire, como quien baila

con nadie.

 

 

EL PINCEL

 

Cada cara nueva que me encuentro

viene escrita en un idioma extranjero

que no sé si aprender.

Los rostros que no soy. Millones

de nombres donde no he sido: la otredad

es ausencia de mí. Y no hay más amor

humano que mirarlos

pasar, mientras aguardo

que el tiempo se termine.

 

 

LENORE

 

Tras la cresta del mundo, como la aurora, yaces:

todo tu nombre junto con la noche se ha acostado a dormir.

 

 

LA FUNESIADA

 

Como el perro

al que su amo

llamó Ulises,

que cavó como un topo

debajo del tejido

de alambre del terreno

y salió a los caminos

sin su nombre

al igual que su homónimo

griego,

que regresó a su casa

irreconocible,

así también quisiera

horadar yo la trama

que a mi pesar habito

y por el hueco huir;

hacerme de otra vida.

Pienso a veces en eso

cuando el cielo del barrio

es pura promesa y pura luz;

pienso en eso a la hora

en que el sol parece darlo todo.



De Viernes. Poesía reunida 1979-2021 (Ediciones Nebliplateada, 2022)

miércoles, 22 de julio de 2026

Svetlana Cârstean/Athena Farrokhzad - Svetlana dijo

 


Svetlana me dijo: cuando un poema nace, las palabras y tú se descubren a la vez.

 


Svetlana me dijo: tienes que escribir como la hambrienta que olvidó el hambre, como la desafinada que cree poder cantar, como si las jaulas de los animales salvajes estuvieran completamente abiertas, como si la prohibición fuera transgresión, como si la arena fuera piedra.

 


Svetlana me dijo: cuando se manifiesta la intención detrás de las palabras, se deshace su poder. Las palabras deben sorprender como un choque de placas tectónicas no previsto por el sismógrafo. Como cuando la comisión de Investigación de Accidentes se reúne antes de que la catástrofe ocurra.

 


Svetlana me dijo de donde vengo, la fecha de vencimiento cae antes de que lleguemos a la heladera.

 


Svetlana me dijo: no escribo para poner a salvo a quien amo. Escribo para hacer estallar la represa, para abrir las jaulas de los animales salvajes, para quitarles el capullo a los gusanos rastreros, para liberar la desgracia que habita en las macetas. Escribo para descubrir lo que mi escritura es capaz de destruir.

 


Svetlana me dijo: de donde vengo, se roban las palabras de la boca igual que se robaron el pan.



Svetlana me dijo: recién cuando las palabras muerden la mano que las alimenta pueden volverse armas en manos de alguien más.

 


De Trado (Zindo & Gafuri, 2024)                                                                                      Traducción de Siri Björkström y Gabriela Raidé

jueves, 9 de julio de 2026

Robert Louis Stevenson - Una ocasión para la muerte

 

Maurice de Guerin odiaba la nieve. ¡Qué hombre más tonto debe haber sido! Alguien trató de desanimarme diciendo que por la nieve la gente se perdía. Como si la gente no se perdiera por amor también, o por devoción al arte; como si todo lo que vale la pena no fuera una ocasión para la muerte de alguien.

(Carta a Frances Sitwell, Edimburgo, 23 de diciembre de 1874)


De Enamorarse (Interzona, 2017)                                                                                    Traducción de Matías Battistón

miércoles, 10 de junio de 2026

Tres poemas de Osvaldo Bossi

 

IGLÚ

 

Un chico solitario

y miope, riega el patio

de tierra, y escribe.

 

Bajo la sombra de

un árbol, saca su cuadernito

de noche, de viento

 

y escribe. ¿Lo que dicen

los pájaros, si es que algo

dicen? ¿Lo que pasa

 

en su corazón? Adentro

en la cocina, bajo las chapas

de cartón, la casa hierve.

 

Pero si escribe, el mundo

de inmediato se enfría.

Como si estuviera en un

 

iglú. Es tan hermoso.

Si escribe, el árbol, el patio,

los hermanos, las tías, la madre

 

misma, desaparecen.

¿Para eso escribe, entonces?

¿Para estar solo?

 

 


ALLÍ DONDE ESTÉS

 

Mis hermanos

esparcieron tus cenizas

entre los canteros

 

de la plaza San José.

Ahí querías estar, al aire

libre, entre los niños

 

que suben a los

toboganes, bajo el sol

o la lluvia, de cara

 

al cielo. Ningún

encierro por favor.

No quiero

 

que me encierren

en una cajita

para siempre, decías.

 

Así estás mejor,

junto al pasto, entre

las flores. ¿Pero estás,

 

estás ahí realmente?

Y si es así ¿por qué

no voy un día

 

a visitarte

y te converso un poco?

Madre, muchacha mía,

 

niña sola. No vaya a ser

que estés ahí, y en medio

de los largos días

 

me estés esperando.

Si es fría la vida

a veces, no quiero

 

imaginar lo que serán

tus noches allá

en la plaza vacía, sin

 

tele, o un plato

de comida sobre la mesa

o la llama del calentador…

 

¿Quién puede decir

que tiene una respuesta

para todo, incluso

 

para esto? Pero lo mío

no es arrogancia, es

miedo. ¿Y si no estás?

 

Ni en la placita San José

ni en ningún

otro lado? ¿Y si salgo

 

a buscarte

como un niño asustado

entre las flores?

 

 


OFICIO DE TONTOS

 

Siempre supe que era un tonto.

Que la juventud, la belleza

no eran para mí. El corazón

abriéndose una y otra vez, sin

 

ninguna clave de seguridad.

Si fuera inteligente, si fuera incluso

sabio, no escribiría poemas.

La poesía es para los tontos.

 

Solo ellos hacen sonar su tonta

musiquita. Pasa una mosca volando

y ya están ahí, cantando no sé

qué canción. Sobre todo ahora

 

que la poesía está en cualquier parte.

Un frasco de mermelada, una canilla

abierta, las uñas crecidas del amado…

En fin, nada se salva de su obstinada

 

guitarrita. A veces creo que es una

bendición, pero también lo contrario:

no ver las cosas como las ven

los demás. O verlas como si estuvieras

 

con una copita encima, siempre.

Para los piolas, la fama y el dinero.

Para los tontos, la poesía pequeñita

y hermosa de Sandro Penna… Es que

 

los poetas piensan con el corazón

o no piensan nada. Alegres o trágicos.

O ni una cosa ni la otra. Encienden

una lámpara en el fondo del mar. No

 

saben nunca dónde dejaron las llaves.

Pero descubren ecos, correspondencias

secretas, entre su casa y la panadería.

Ahora bien, si tenés sed, no le pidas agua

 

a un poeta. Te escribirá un poema

sobre el agua, tan fresco y reluciente

que te dará más sed. Si no fuera así, no escribiría

poemas. Porque la poesía es para los tontos.

 

Una persona razonable no escribe, en

medio de la noche oscura, versitos.

Mirame a mí. Te fuiste para siempre

con tu bolso y tu látigo, y aquí estoy:

 

contando, como un niño, las sílabas.



De Agüita clara (Gog & Magog, 2020)

miércoles, 11 de marzo de 2026

Siete poemas de Gloria Fuertes

 


FANTASMA

 

No existe,

pero cuando existía,

llevaba la sábana de la abuela

y la vela de la tía.

Sólo salía de noche,

nunca salía de día,

y arrastraba una cadena

para avisar que aparecía.

 



SOY AFILIADA

 

Afiliada soy de todo lo afiliable

lo feo lo bello lo dulce lo amargo,

lo común lo horrible lo cursi lo raro,

lo esto lo otro lo tinto lo blanco;

un cardo, un jazmín, una teja, un santo

(si quedan),

un reo, un maldito, un duque, un esclavo;

todo es útil, vale, todo se aprovecha

—de un cuerno te sale una buena percha—.

 



EN LAS NOCHES CLARAS

 

En las noches claras,

resuelvo el problema de la soledad del ser.

Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

 



ORACIÓN (FRAGMENTO)

 

Poderoso Quienseas,

si eres tan sólo un hueco

permíteme pasar,

que mira cómo arrecia.

 



NOTICIA DE LOS PERIÓDICOS

 

Un guante de los largos,

siete metros de cuerda,

dos carretes de alambre,

una corona de muerto,

cuatro clavos,

cinco duros de plata,

una válvula de motor,

un collar de señora,

unas gafas de caballero,

un juguete de niño,

la campanilla de la parroquia,

la vidriera del convento,

el péndulo de un reloj,

un álbum de fotografías,

soldaditos de plomo,

un San Antonio de escayola,

dos dentaduras postizas,

la ele de una máquina de escribir,

un yoyó, un guardapelo.

 

¡Todo esto tenía el avestruz en su estómago!

 



ES MÁS CÓMODO ESTAR MUERTO

 

Es más cómodo estar muerto

pero mucho más expuesto;

 

los canales que tenemos

se nos llenan de hormigueros.

 

Se nos casan tan contentos

los amores que tenemos,

 

se reparten nuestros ternos

los amigos que tenemos…

 

Nos olvidan:

—si te he visto no me acuerdo—,

y además

¿y si es verdad

lo de Don Pedro Botero?

 

Es más cómodo estar muerto

pero mucho más expuesto.

 



AUTOBIO

 

Nací a muy temprana edad.

Dejé de ser analfabeta a los tres años,

virgen, a los dieciocho,

mártir, a los cincuenta.

 

Aprendí a montar en bicicleta,

cuando no me llegaban

los pies a los pedales,

a besar, cuando no me llegaban

los pechos a la boca.

Muy pronto conseguí la madurez.

 

En el colegio,

la primera en Urbanidad,

Historia Sagrada y Declamación.

Ni Álgebra ni la sor Maripili me iban.

Me echaron.

Nací sin una peseta. Ahora,

después de cincuenta años de trabajar,

tengo dos.



De Me crece la barba: Poemas para mayores y menores (Reservoir Books, 2024)