Svetlana me dijo: cuando un poema nace, las palabras y tú se
descubren a la vez.
Svetlana me dijo: tienes que escribir como la hambrienta que
olvidó el hambre, como la desafinada que cree poder cantar, como si las jaulas
de los animales salvajes estuvieran completamente abiertas, como si la
prohibición fuera transgresión, como si la arena fuera piedra.
Svetlana me dijo: cuando se manifiesta la intención detrás
de las palabras, se deshace su poder. Las palabras deben sorprender como un
choque de placas tectónicas no previsto por el sismógrafo. Como cuando la
comisión de Investigación de Accidentes se reúne antes de que la catástrofe
ocurra.
Svetlana me dijo de donde vengo, la fecha de vencimiento cae
antes de que lleguemos a la heladera.
Svetlana me dijo: no escribo para poner a salvo a quien amo.
Escribo para hacer estallar la represa, para abrir las jaulas de los animales
salvajes, para quitarles el capullo a los gusanos rastreros, para liberar la
desgracia que habita en las macetas. Escribo para descubrir lo que mi escritura
es capaz de destruir.
Svetlana me dijo: recién cuando las palabras muerden la mano
que las alimenta pueden volverse armas en manos de alguien más.
De Trado (Zindo & Gafuri, 2024) Traducción de Siri Björkström y Gabriela Raidé
No hay comentarios:
Publicar un comentario