miércoles, 4 de marzo de 2026

Cuatro poemas de Mauro Quesada

 

2001

 

En el 2001

no hubo ninguna odisea del espacio

en cambio sí

una desocupación record en Argentina.

Era muy difícil conseguir trabajo

para cualquiera y también

para un estudiante

de Ciencias de la Comunicación

sin ningún conocimiento

ni experiencia

ni capacitación

en la vida real.


Mis pretensiones iban bajando

a medida que aumentaba

el reparto de currículums.

Hasta que un día

me llamaron

del supermercado Jumbo.

El sueldo era bajo

y tenía que trabajar los fines de semana 

pero quedaba

cerca de casa

y me permitía seguir estudiando.

Solo tenía una certeza

allí dentro

la semiótica y el estructuralismo

no me servirían de nada.

 


ELECTRODOMÉSTICOS


Acepté el empleo

sin saber en qué sector

del supermercado trabajaría.

Me enteré solo una vez

que me presenté en el lugar.

En suerte me tocó

el sector Electrodomésticos

podría haber caído en cualquier otro

pescadería

o el que fuera. No estaba tan mal:

podría refugiarme en el depósito

y estar en contacto

con un montón de artículos electrónicos

inalcanzables para mí.

Siempre me había preguntado

qué siente el valet parking

que conduce

Audis, Mercedez Benz, Porsches

solo unos metros

para estacionarlos

como si el hechizo

se acabara a las 12.

 

 

LAS CAJERAS

 

Para nosotros

la línea de cajas

era una especie de Meca

porque estaban

todas la cajeras

sentadas en sus sillas

concentradas en su trabajo

pasando mercadería por el scanner

cobrando a los clientes.

Y yo pasaba

y me enamoraba

me desenamoraba

me enamoraba de nuevo

con la misma fugacidad

de la gente que compra

y se va.

 


AHORA

 

Ahora

siempre que entro a un supermercado

tengo sentimientos confusos

porque comprendo

que es un lugar frío y horrible

pero también me genera

un extraño cariño

y nostalgia.

Conozco la trastienda

sé cómo funciona

ese mecanismo perfecto

diseñado para vender

cosas necesarias e innecesarias

pero llevado a cabo

por personas

como yo

como vos

como ella

en las góndolas

el depósito

las cajas.

Personas

que miran

hacia la ventana

la vida allá afuera

y preguntan la hora

a cada rato

esperando el momento

de la salida.



De Estamos para ayudarlo (La carretilla roja, 2015)